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7/25/2007

Café con leche


7/22/2007

Duelos y Mafias







Algunas fotos del viaje a Romeral.

7/12/2007

El bodeguero

Celebrando el triunfo de "Los drakos".

7/07/2007

Del vino, las velas, la música pesada y otras hierbas







Al principio el sabor frío de la cerveza del centro nos llevó a un estado donde se podía hablar de estética, literatura y luego a otros campos como el lenguaje pornográfico, la mentalidad sexual de ambos sexos, primeras masturbaciones y relaciones tormentosas.
Horas después, cuando la noche se hacía presente, el cálido sabor del vino nos rescató del frío y nos puso a ver sombras en la oscuridad que hablaban de sus vidas, de música oscura como ellas mismas, del poder hipnótico del fuego y del humo que penetraría nuestros pulmones.
Así, entre las percusiones destructivas y las guitarras estridentes, nos reflejamos en el espejo y pudimos vernos realmente. Ya no éramos sombras, éramos piel, carne, ojos, pelos, todo en una masa relativamente bien constituida.
El llamado fue claro: Había que escuchar y adentrarnos en la mente colectiva que se paseaba entre la densidad del humo y del vino evaporado. Había que aprovechar que habíamos rasgado el velo para sentir los sonidos a través del cuerpo, como recipientes, como válvulas que interpretaran cada nota, cada escala. No debíamos atormentarnos con Zoar u otros caminos sinuosos.
Entonces uno cayó, Morfeo pudo más con su corazón circular y constante, y lo agarró de los pies, se lo llevó a tierras donde la música deja de existir para forjar imágenes oníricas que parecieran tener sonido.
Los otros dos, ella y él, se entregaron el uno al otro entre los mantos del silencio. Ahí, dos ojos reflejaron una silueta y viceversa. Entonces se dieron cuenta: Sus ojos eran los espejos donde podían verse realmente.

7/05/2007

Una buena foto


Foto tomada el sábado pasado. Sebastián Watkins a la izquierda, Ignacio Galinovic a la derecha y yo al medio.