
¡Escándalo señores!, 1700 curas están siendo investigados por una comisión enviada -en septiembre de este año- por el Papa Benedicto XVI a Brasil por denuncias de abuso sexual contra menores. Ésta cifra se agrava aún más al tener en cuenta que dicho país católico es el más grande del mundo.
Lo peor es que en dos de estos casos, los curas llevaban diarios de vida, en los que relataban sus experiencias con niños. ¡Aún peor!, el padre Tarcisio Tardeu Spricigo escribió un decálogo para ¡cometer estos delitos y quedar impune!, entre las que se encuentra "jamás tener una relación con niños ricos".
Además en este diario -que fue descubierto por una monja y entregado a la policía- escribe: "Me preparo para la caza, miro alrededor con tranquilidad porque tengo los niños que deseo sin problemas. Llueven chicos que son seguros y confiables, que guardan total secreto, que sienten la carencia del padre y viven solamente con la madre, están por todas partes", agrega también que: "Para esto soy seguro y calmo. No me agito. Soy un seductor y después de haber aplicado correctamente las reglas, el niño caerá en mis manos... y seremos felices para siempre".
Por otra parte, la semana pasada fue arrestado el padre Felix Barbosa Carreiro, a quien encontraron en una orgía y drogado junto a cuatro niños que contactó por internet.
Antonio Sarto, Obispo de Barra do Garcas fue denunciado por uno de los sacerdote que él mismo ordenó.
Alfieri Edoardo Bompani (45), llevaba a niños entre seis y diez años, a una casa de campaña en donde supuestamente iba a "liberarlos de la droga" y grababa sus abusos contra ellos.
¿Y el Vaticano?, silencio total. No ha surgido ninguna declaración.
¿¡Hasta cuándo señores!?, ¿se acuerdan de el cura Tato?, él también abusaba de niños pobres y cuando sus abusos comenzaban a ser rumor en la localidad en la que se encontraba, la Iglesia lo transfería a otro distrito.
Estos hechos abren el debate acerca del celibato. ¿Realmente es sano, tanto física como sicológicamente para el ser humano permanece célibe?, ¿causará daños en la mente de los curas que lo practican para llegar a tales extremos de perversión?
Lo único que queda claro, es que la justicia debe prevalecer y no se debe esconder la verdad.