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6/14/2007

Les fleurs du mal (Las flores del mal)


Este libro abarca la totalidad de la obra poética de Charles Baudelaire entre 1840 y 1857, el año de su publicación. Esta compilación en un principio iba a llamarse “Los limbos” o “Las lesbianas”, pues la primera intención era escribir un libro sobre los pecados capitales, aunque Baudelaire renunció a ello, en parte siguiendo los consejos de un amigo y en parte por la desición de su editor, y terminó llamándose “Las flores del mal”.
Baudelaire, comprometido con la revolución liberal de 1848, acabó de desatar la polémica en torno a su persona con la publicación de esta obra literaria. La primera edición constó de mil 300 ejemplares y se llevó a cabo el 23 de junio de 1857. Los poemas fueron considerados “ofensa a la moral pública y las buenas costumbres” y su autor fue procesado. Ante tales acusaciones, Baudelaire respondió: “Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras: inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louse Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias.”
El 20 de agosto de 1857, durante el gobierno de Napoleón III, es acusado de “ultraje a la moral pública”. Baudelaire y sus editores se presentaron ante la 6ª del Tribunal del Sena. Estaban defendidos por el letrado M. Gustavo Chaix d’est Ange y el veredicto final determinó que no existió ofensa a la moral religiosa, pero sí a la moral pública y a las buenas costumbres, por lo que fue obligado a quitar seis de sus poemas (“Las joyas”, “El leteo”, “A la que es demasiado alegre”, “Lesbos”, “Mujeres condenadas”, “Delfina e Hipólita” y “Las metamorfosis del vampiro”). Muchos de estos ya los había publicado en diversos periódicos sin penalización alguna y el autor recibió el apoyo de sus colegas.
Además, la edición fue confiscada por mandato judicial y en un principio fue multado por 300 francos, pena que fue reducida luego por la emperatriz a 50 francos. La publicación de los mil 300 ejemplares de “Las flores del mal” cobró una octava parte del precio del catálogo, o 25 céntimos: lo que resumió a un cobro de 275 francos menos que la multa inicial reducida a 50.
Esta condena no sería anulada hasta 1949, cuando la Sala Criminal del Tribunal de Casación dictó una sentencia revocando la condena y reivindicando la figura del genio literato francés.
Sin embargo, ni la orden de suprimir los seis poemas del volumen ni la multa de 300 francos que le fue impuesta impidió la reedición de la obra en 1861. Esta nueva versión eliminó los poemas censurados, pero añadió 30 nuevos.
La edición final de su obra insigne es póstuma, en 1868, y recupera los poemas prohibidos, así como los que se publicaron en el libro Ascuas (Épaves), que se había publicado en Bruselas en 1866. En total, esta versión consta de 151 poemas.