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3/31/2006

Para Gripio y sus pisadas inmortales


Como todo en la vida algunas cosas se quedan y otras se pierden. La pérdida en muchas oportunidades es insondable y trágica, pero ahí nuestra memoria nace como una fuerza divina que completa los espacios olvidados, entregándonos felicidad. Tengamos presente en nuestro horizonte tanto la memoria como la pluma y la tinta, las armas más potentes contra el tiempo y sus trampas de olvido. Recordemos y pongamos en práctica el legado de aquello que no volverá.
Para Gripio y sus pisadas inmortales

Ayer un amigo marchó dolido,
un compañero de vida y puño
que caminó entre almas y rostros,
y dejó huellas en los corazones

Su historia corta marcó a la utopía
el pensamiento crítico y la risa
Rayando la ironía
Cantando letras de trovadores del ayer

No quiso afirmar la maldición de Sartre,
ni conseguir la gloria de Dios.
Simplemente quería marchar dolido
sin culpar al inocente desconcertado

Su inconfundible surrealismo
firmó las páginas de la unidad,
que hoy se expande a la práctica,
que se expande después del requiem

Las lágrimas no están de más,
sino que limpian la impotencia,
nos imploran no entender
y llenan lo que se fue

"Ruge el cielo por vos",
cantabas por los pasillos
mientras partías lejos
y sin saber que sería tu himno.

Dedico ésto a quien nos dejó y que hoy celebraría su cumpleaños. Compañero José Ignacio García, ¡siempre presente!

1 Comments:

  • Querido José Ignacio:
    Hace harto tiempo Pancho encontró en tu blog esta poesía en memoria de Gripio. Tengo que decirte que lloramos y lloramos, pero también que nos emocionó mucho ver cómo lo conociste.
    Aparte de tu talento literario, que lo he ido viendo progresar en este tiempo, me impresiona y enorgullece la forma en que lograste leer su alma mucho más profundamente que yo. A pesar de que sé que me quería y respetaba, y que teníamos muchas discusiones interesantes, siempre su vida interior fue un misterio. Solamente en sus últimas semanas de vida logró abrirse conmigo y hablarme del insoportable dolor que cargaba en su alma. A pesar de que lo llevé urgentemente a la sicóloga y el siquiatra, ellos me convencieron de que no se iba a matar y que podía viajar a USA de vacaciones.
    No sé cómo pude ser tan ingenua. Por no obedecer a mi intuición de mamá, no estuve a su lado cuando más necesitaba que le tomaran la mano, le pasara un pañuelo, le preparara unas empanaditas de queso, en fin, esas cosas que las mamás sabemos hacer.
    Le he pedido perdón durante mucho tiempo y creo que él me ha perdonado, como también yo a él, porque ahora que he estudiado tanto sobre su enfermedad, sé que no había remedio. A veces le doy gracias a Dios porque no permitió que siguiera sufriendo de esa forma.
    Hace unos seis meses él vino a avisarme que está en un lugar lleno de luz, de un gozo inimaginable y de la paz que nunca pudo encontrar en esta tierra.
    Ahora él me ayuda a mí a llenarme de su paz y su recuerdo, y a dar cariño y consejo a tantos jóvenes que lo pasan mal.
    Gracias por ser parte de su vida, por haberlo querido y admirado. Ojalá siempre lo recuerdes como alguien que habría sido parecido a ti, si no hubiera nacido con ese odiado trastorno bipolar que sólo le fue diagnosticado postmortem.
    Un beso grande y mucha luz y fuerza, para que logres realizar lo que te propongas en la vida.
    Tu amiga,
    Paulina del Río

    By Blogger paulina, at 2:16 a. m.  

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